impresiona leer la sobreimpresión de nuestros nombres entre lxs nombres de quienes aprendimos; aunque su sentido tenga, entiendo, ya que Vaca y yo nos fuimos yendo de los límites de nuestras disciplinas respectivas - música y poesía - a buscar sonidos y lenguajes al lugar donde estuvieran los cuerpos y las ideas vivas ,, que en madriz en el tiempo que nos tocó formarnos sobre todo eran escenas - -- además de naves lejos
28.5.15
26.5.15
22.5.15
en abril en el 17 ZEMOS 98 en una biblioteca extramuros de Sevilla centro presentamos Fran MM Cabeza de Vaca y yo el que viene siendo nuestro código fuente audiotextual, es decir, revelamos las piezas, audios y textos de los que hemos aprendido y con los que nos hemos peleado para poder trabajar juntxs en la creación de algo como la zona Hacía un ruido. Hoy publicó un artículo sobre aquella conferencia + pinchada la periodista Marta Peirano, en El Diario, que la verdad está muy muy bien contada:
es una suerte que alguien asistiera de este modo a aquella sesión y deje un texto como para compartir con quienes no pudieron asistir. Incluso con nosotrxs, para quienes también es a veces opaco nuestro propio trabajo.
hoy (22/5) han salido a la venta las entradas del festival de Pradillo en el CDN: El lugar sin límites. Las entradas de día son megacaras, prohibitivas, un exceso - pero el abono a casi el festival completo está muy bien de precio. Y la programación es una barbaridad, en todos los sentidos. Merece mucho la pena
mañana (23/5) convocamos a la Sala de Arte Joven de la Avenida de América a sentir el ruido y la vibración de la espera en aumento, la rotura del tiempo en el acontecimiento de la revuelta, y un epílogo posible, cuando todo se oculta para volver a esperar. Y ya no sabes si existió, si es un sueño, si no. Si volvería a pasar. Coincide la fecha con la "jornada de reflexión" y es un hermoso azar. Porque no hay mucho que reflexionar acerca de a quién votar, eso es una pantalla de nada - porque están claros los dados - ¡que ganen Manuela y Ada y que entren subidas a caballo en los ayuntamientos a repartir ciudad! - pero quizá sí hay mucho que pensar, sentir y conversar acerca del ciclo largo en que este momento está insertado: de nuestras vidas y deseos, contradicciones, maduraciones y oscurecimientos; de las agregaciones y desagregaciones de individuos; de las masas de colectividad que se desdibujan y redibujan; de si cambiar la vida sigue siendo un leit motiv de época o se ha pasado ese turno; de nuestrxs amigxs, con nuestrxs amigxs, por nuestrxs amigxs, mirarnos a los ojos y hablar con el corazón y la cabeza. De eso en Euraca estos días estamos reflexionando. Con eso y con lo que cada quien traiga atorado en el pecho mañana 23/5 es con lo que MM de Vaca y yo queremos hacer REFRACCIONAR la pieza titulada
"Antes de que desaparezca nuestro mundo, escribámoslo"
20.5.15
la poesía no es real / mayo de 015
![]() |
| deprisa deprisa, de tetuán al oriente, 17/5/015 |
Escena: Salón de la
Mayordomía del Palacio Real, Madrid, España. Martes 19 de mayo de
2015, siete de la tarde. Ocasión: “XXVII Velada Poética en la Voz
de sus Autores bajo la presidencia de honor de SS.MM los Reyes”.
Los cuatro poetas anunciados son Olvido García Valdés, Clara Janés,
María Victoria Atencia y José Bento, quien finalmente no puede
asistir.
El párrafo anterior es
un plagio del comienzo de un artículo de Marjorie Perloff titulado
“Towards a Conceptual lyric. From content to context” y publicado
en la revista de poesía Jacket 2 el 28 de julio de 2011. En dicho
texto Perloff describe el recital de poesía de Elisabeth Alexander,
Rita Dove, Bill Collins, Alison Knowles y Kenneth Goldsmith que tuvo
lugar en la Casa Blanca el 11 de mayo de 2011 “bajo el auspicio de
Michelle Obama”. Este recital era el cierre de un taller de poesía
impartido en la misma sede para estudiantes de instituto. Siete de
los estudiantes recitaron junto a los cinco conocidos poetas. Una
ocasión tan pintoresca era aprovechada por Marjorie Perloff para
describir algunas ideas hegemónicas sobre qué cosa sea la poesía
en contraste con la propuesta poética del movimiento conceptualista
que en esa velada representaba el polémico Kenneth Goldsmith.
Por si algún lector no
sabe quién es, diremos que Goldsmith es un exartista y poeta
uncreative, es decir, que no
crea palabras sino que se apropia de las palabras de otros; que es la
estrella más conocida del conceptualismo por sus grandilocuentes
gestos de curaduría y performance, en la estela de su maestro Andy
Warhol; y que es, sobre todas las cosas, el hacedor de ubueweb, es
decir, del archivo audiovideotextual de vanguardias más grande del
océano del Internet. Marjorie Perloff es, por su parte, una
reconocida profesora de Literatura retirada de la Universidad de Stanford. Es
autora de numerosos ensayos sobre las vanguardias y neovanguardias
poéticas occidentales del siglo XX y a su influjo se debe un cierto
renacer de estos estudios en los Estados Unidos. Uno de los libros
más famosos de Perloff es The Futurist Moment: Avant-Garde, Avant
Guerre, and the Language of Rupture (1985),
del que se encuentra una
traducción al español por Mariano Peyrou en la editorial Pre-textos
(2009). A este libro fundamental para releer la poesía del siglo no
como una escisión entre vanguardia y tradición sino como un proceso
textual compuesto precisamente a la inversa, intenté homenajear en
el título de mi tesis doctoral, de próxima publicación: El
Momento Analírico. Historia invertida de la poesía en España desde
1964. El corpus de las poéticas,
digamos, “orientadas al lenguaje” de los años 60 y 70 en España
con el que yo trabajé traía un problema sociohistórico de
tranmisión, consistencia y economía política lo bastante
intrincado como para por sí mismo articulara otra suerte de libro,
que no de título, distinto al de Perloff. Mi misión era encontrar
una manera de recibir textos que se quedaron sin leer, por estar la
mayor parte de ellos almacenados en el exótico e inútil cajón del
“experimentalismo” mientras los muy conservadores poemas
novísimos y posnovísimos confiscaban la etiqueta de “vanguardia”
de un modo bastante distorsionador. A estas alturas de todo, en todo
caso, en 2015 se ha declarado la muerte del conceptualismo tras la
polémica apropiación de la autopsia de Michael Brown por Kenneth
Goldsmith en un congreso de poesía, los nueve novísimos nunca jamás
fueron los beatnick, ni los FLUXUS cedieron en llamarse ZAJ, mientras
una velada poética en la Casa Real nunca va a ser un taller
de poesía en la Casa Blanca, ni para bien ni para mal. Así que opto
por detener aquí el plagio del paper de Perloff,
pero me pongo una misión similar a la que se dio ella a sí misma
en la Casa Blanca. La misión de ir a buscar las ideas campeonas de
la poesía del año en la Casa Real. Comparto la tarea con mi amiga y
compañera de galería Sole Parody. También y sobre todo compartimos
una gran curiosidad por entrar en un palacio real.
El primer dato
destacable, o mejor dicho, el dato fundamental en el que nos fijamos
es que sus majestades los reyes no están presentes. Tampoco están
presentes unas majestades anteriores, recién retiradas. Y yo
personalmente no pude identificar a nadie que perteneciera a la Casa
Real más allá del jefe de Patrimonio o Protocolo que presentó el
acto. Diría que entre los asistentes, no más de cuarenta, había
poetas, profesores de Universidad y familiares de quienes recitaban,
pero no parecía haber representantes de la institución que
invitaba. Esto propició que al final del acto se sintiera una suerte
de exclusión. La sensación era que estábamos en una casa cuyo
dueño sólo se hace presente en una imagen. Una enorme fotografía
de los reyes presidía la estancia y coronaba la mesa de poetas,
mientras a ambos lados de la habitación se encontraban colgados
cuadros clásicos y al frente de la foto, un cuadro de arte
contemporáneo. Las cortinas, las sillas, los muebles, eran del lujo
arcaico que nos hace entender por qué alguien alguna vez habría
querido ser rey y no plebeyo, por qué querría poseer toda la vista
de los jardines de Sabatini en vez de compartir un trozo de ventanita
al río o a la M-30. Pero
poco más hacía que ese poder simbólico existiera y nos
atemorizara. Si soy sincera, Parody y yo fuimos en busca de esa
grandeza altocultural que una le presupone a un contexto como aquel.
La grandeza que te gana por abatimiento, que te desanima, que te
impresiona, que te hace sentir insignificante o súbdita.
Fue un recital normal en
un contexto anormal. Yo diría que los invitados íbamos más
arreglados y nerviosos que de costumbre y por más que no estuvieran
los interlocutores sí estaba la institución para ser ocupada o
intervenida. No obstante ninguno de las poetas presentes se tomó esa
tarea. No me refiero a los comentarios que pudieran hacer y que no
hicieron. Tampoco me refiero al contenido temático de los textos.
Creo que poco hubiera cambiado de haberse leído poesía de la
“conciencia”, “comprometida”, “social” o “política”.
El marco tiende a absorber los enunciados. Del mismo modo que cuando
se hace entre convencidos la poesía comprometida absorbe su crítica
porque ofrece reconocimiento de ideas, pero no discusión. Yo me
refiero a una operación de contextos, “from content to context”
que diría Perloff, en alusión a un mínimo enfoque de la situación
específica en que se va a ejecutar la performance. No me imagino a
ningún artista conceptual o de acción a quien no le hubiera
importado mínimamente la especificidad del espacio. Me pregunto qué
hubiera hecho Isidoro Valcárcel Medina aparte de no asistir a un
acto como éste, por diversos motivos. El principal, la
arbitrariedad. El secundario, esa categoría tan inadecuada que puede
llegar a ser “poeta” a estas alturas de siglo XXI si una no se
molesta en deconstruirla. Me imagino una acción que consistiera en
sortear entradas para el acto. O en plantear preguntas de poesía a
los reyes. O a lo mejor salir al Patio de Armas. Pienso en lo bello
que habría sido que María Victoria Atencia hubiera entrado en
avioneta sobre la Plaza de Oriente, a lo Raúl Zurita sobre el cielo
de la dictadura chilena. Pero eso hubiera sido un tipo de poema que
apenas existe en España. O que de existir no llega a la Casa Real.
Porque no la invitan o porque no asiste. O porque abandona antes de
empezar a asistir. No llega a meta. No ocupa sus lugares. Unos días
antes de aquel recital escuché a un escritor muy culto, muy leído y
muy sensible afirmar que Gimferrer “seguía siendo” de un
vanguardismo perturbador. Y yo sin querer entrar a discutir mucho
sobre el tema le dije que eso no hacía justicia a quienes sí habían
jugado un poco más seriamente a cambiar el lenguaje y la poesía por
las mismas fechas que Gimferrer ganaba el Premio Nacional. A ninguno
de ellos conocía. No me extraña. Casi todos ellos murieron, se
mataron, lo dejaron muy pronto o se hicieron mayores. Y apenas
lograron una memorabilidad.
Pero un poeta no tiene
por qué hacer nada más que un texto, vale. Por qué no.
Aceptémoslo. Que un poeta va donde se le dice y hace lo que
conviene. Vale. Por qué no. Aunque esto empieza a explicar por qué
invitan a poetas cada año a una de las instituciones más polémicas
del Estado. En estos tiempos, digo. Por qué sí hay un recital pero
no hay un concierto pop anual. Aunque al tiempo. ¿Alguien se imagina
un concierto de pop para invitados exclusivos? Los hay pero no dejan
de ser contradictorios. Como cuando las estrellas del pop tocan para
millonarios. Algo se rompe ahí, una lógica, un pacto, si se quiere,
“popular”. Por lo menos que haya posibilidad de conseguir una
entrada. Para los poetas no se paga entrada, se paga prestigio. El
caso es que hicieron textos, pero ¿qué textos?
Las ideas de poesía las
enunció el jefe de sala. Los poemas que las hacían efectivas, las
poetas. La primera idea, fundamental, es el altísimo valor de la
poesía. Los poemas son como los Stradivarius que el Palacio guarda y
custodia, es decir, objetos tan valiosos y lujosos que se han vuelto
inaccesibles. Se citó a Horacio y a Virgilio. Se citó a Dereck
Walcott, poeta al que yo no conozco y por ello me excuso, pero cuya
cita traía algo bien perverso en aquel contexto: que la poesía
permite “enamorarse del mundo a pesar de la Historia”. La frase
es por lo visto algo que dijo en la casa de Lorca en un homenaje. La
frase es uno de esos adagios que suenan tan bien y parecen tan
consesuales que no cuesta mencionarlos hasta la extenuación, pero a
nada que te fijas no hacen sino ejecutores de la mayor de las
neutralizaciones posibles, de una de las separaciones más violentas
de la cultura posfranquista, es decir, que se pueda elidir la
historicidad de una mundanidad culturalmente muy escasa, que se pueda
despojar de mundanidad una historia cultural tan conflictiva. Parody
y yo, enamoradas de la historia y del mundo las dos, nos habíamos
fijado en el detalle tan tierno de que la invitación de todo un
Palacio Real nos llegara por email porque “debido a la huelga de
correos temían no llegar”. Ahí estaba la historia tan feúcha de
la edad de los recortes haciendo por manchar los aposentos reales.
También ahí un mundo de contradicciones del que enamorarse. No
obstante se prefiere que no pase, que no entren, que no sepan, que no
se sepa, que no se diga, que no cuente. No nombrar. Homenajes sin
verdades y recitales sin cuerpos reales. Produce una sensación de
atemporalidad, pues, esta idea de la poesía. Una sensación de
atemporalidad que no se encarna en una lengua viva en realidad
efectúa algo así como un borramiento histórico. Un no estar
como el de los Reyes. Un hacer resonar un ánfora antigua mediante
unos cepillos de dientes. Sin contexto y sin historia, es decir, sin
conflicto de tiempos en el texto, y sin lenguas que encarnen la
materialidad de ese mundo deseado, es decir, sin cuerpos, la verdad
es que una siente que atiende a un holograma de idioma y de acto de
habla. O a una lengua vieja guardada en un estuche guardada bajo
llave en un palacio. Cuando se requiere se abre la puertecita y se
deja salir. No obstante lo que suena ya no suena como sonaba.
La otra cita por él muy
citada es que la poesía nos dice cosas que nunca hemos escuchado. Y
no puedo estar más de acuerdo, de verdad, en que la poesía es este
desfijador, entrecorrentor o interruptor que desencaja la lengua del
flujo circulante de la comunicación, pero ¿de verdad no hemos
escuchado este poema, un
poema como este, antes
de entrar en el Palacio hoy?:
MONTAÑAS
AL CREPÚSCULO
Acaso
hay que seguir su gesto
cuando, con la caída
de la tarde,
se alejan de la
concreción
abandonando su peso a
su materia
para hacerse
inasibles en la luz.
Cuanto más distantes
más blancuras asumen
y vibran como una
nebulosa
cuyo cuerpo es sólo
un divagar
que indica separación
del gris
igualmente luminoso:
dos planos de la fuga
hacia la
transparencia.
El sol oculto
se expandía tirando
del cielo
hacía un lazo
naranja
que se intensificaba
y lo arrastraba todo
a la oscuridad...
PUERTO
Para
Biruté Ciplijauskaité
Escucho
las campanas del puente de los barcos:
septiembre
es mes de tránsito y una goleta viene
a
llamarme a las islas, o el cuarto se desplaza
lentamente.
¿Quién parte
junto
a los marineros, quién roza mis muebles?
Oh
puerto mío, acógeme esta tarde,
envuélveme
un pañuelo de lana por los hombros
o
llévame en un cuarto de roble mar adentro.
Creo
que la pregunta podría ser formulada mejor al revés. ¿Es que hemos
oído alguna vez otro poema en español de la segunda mitad del XX en
España que no fuera éste aproximadamente? Quiero decir, no
exactamente el contenido –que son un par de paisajes bien clásicos
(un puerto, unas montañas al atardecer)– sino el sonido en el que
toma forma el mismo, y ello por la combinación del fantasma de un
tono métrico (eneasílabos, endecasílabos y alejandrinos) y de una
sintaxis que pese a parecer compleja no distorsiona en nada las
estructuras de la frase más clara. Es esta frase, en suma, la más
prototípica de lo que un poema sea. El sol, el cielo, el puerto, las
islas, el mar, las montañas, la luz, el gesto, la transparencia, la
oscuridad, la caída de la tarde, las blancuras, los barcos*, no son
piezas léxicas muy desconocidas, por no decir que son palabras
estereotípicas del lirismo, pero aún si conviniéramos que
cualquiera de ellas merece la posibilidad de seguir diciendo algo aún
y a pesar de todo en un poema, ¿cómo lo van a hacer dentro del
mismo ritmo con que se acuna el oído del lector cada vez que asiste
a un recital de poesía? Señalo esto no para discutir en términos
de calidades, sino de cualidades formales que cualquiera de nosotros
los poetas reproducimos, y para formular la pregunta que a mí se me
hace más históricamente pertinente: si éste es un estilo de época,
o si es, fatalmente, un uso antihistórico y estancado de un muy
blando verso semilibre, es decir, que parece libre y está alfileado
de cadencias de metros castellanos. Otra pregunta posible podría ser
preguntarnos si cabía en aquella sala algún poema que no partiera
de la acumulación de palabras codificadas y su ornamentación dentro
de una melodía codificada. De una poesía que jugara a cambiar la
poesía, vaya.
Hay
quien considera que una poesía que cambia la poesía, que se vincula
con su presente de inscripción en términos problemáticos o que se
toma a sí misma como una experimentación lingüística es algo que
merece la pena clasificar como “vanguardia” y postergar a sus
pequeños momentos de gloria durante el año institucional. No un
premio Reina Sofía pero algún premio de segunda categoría. No el
centro de la revista sino el anexo. No el centro del libro de texto,
sino la excursión excéntrica a una exposición que amontone estas
obras un día que convenga. Yo pienso que una poesía que no haga las
tres operaciones anteriores simplemente se borra de la existencia.
Pienso que ni la poesía tipificada de experimental amontonada en
catálogos, ni la poesía de brocados que se reparte premios están
de verdad tomándose en serio el conflicto de existir.
Puedes
estar de acuerdo o no con que la poesía haya de hacer esto. Yo lo
que sé es que allí dentro del palacio no había la pulsión de vida
ni la de muerte. Que allí no habíamos nadie. Que
no contábamos nada. Que era como asistir a un baile de hologramas.
Por eso al salir, Parody y yo hicimos un ejercicio de exorcismo de la
ausencia. Nos montamos en el coche, bajamos las ventanillas y dejamos
sonar una muy alta de Manuel Molina, el de Lole y Manuel, que ese
mismo día había muerto en este mismo territorio que en Madrid se
gobierna y realea. Un poco de existencia contra un poco de
inexistencia. No sé si se comprende esta última frase. Es algo que
Perloff no diría, pero que yo digo con mucha consciencia. Me parece
que más allá de estilos, modas y gustos, la posibilidad de que la
poesía sobreviva, de que una poesía real tan plebeya o lujosa como
se quiera una plantear se escriba, de que una cultura haga un mundo
en la historia, de que un mundo haga un lugar para que en él
habitemos nosotros, de que ese lugar haga una memoria para otros que
al venir no tengan que recomenzar de nuevo y con apenas nada, de que
esa memoria sea lo suficientemente crítica como para generar
comunidad y disenso, pasa por problematizar una historia de
transmisión de posiciones y por discernir cuerpos, existencias,
visibilidades e invisibilidades de la pura reproducción de
ausencias. ¿Dónde están los poetas que se inventaron una lengua y
dónde no están? ¿Cómo era esa lengua? ¿En qué
idioma está? ¿Quién la sigue hablando?
*Si
acaso “muebles” es la que hace tropezar la hechura de donde
aparece, pues pretendía fundir el interior de la casa con el
exterior del puerto.
19.5.15
11.5.15
mayo poesía madrid
*
Presentación de No, un momento. Ajá. Sin duda me odio a mí mismo de Rob Fitterman. 14/5/2015, 19:30. La Central de Callao
*
*
¡Regreso del Seminario Euraca con un programa SEIS de dos sesiones grosas! 20 y 22/5/2015, 19:00h. Cruce. Doctor Fourquet, 5
& Fran MM Cabeza de Vaca y yo cerramos nuestra instalación de ruido Estábamos, venía con una performance audiotextual titulada Antes de que desaparezca nuestro mundo escribámoslo. 23/5/2015, 20.30. Sala de Arte Joven, Avenida de América
& Fran MM Cabeza de Vaca y yo cerramos nuestra instalación de ruido Estábamos, venía con una performance audiotextual titulada Antes de que desaparezca nuestro mundo escribámoslo. 23/5/2015, 20.30. Sala de Arte Joven, Avenida de América
17.4.15
13.4.15
zrgz, 14.4.015
14.4.015 Hall de la Universidad de Zaragoza
13h. Vermú poético con Sandra Santana, Miguel Ángel Ortiz, José Luis Rodríguez y María Salgado. Lugar de enunciación > Encuentro con otros espacios > Crisis.
1.4.15
en avenida de america, prosperidad, al fresco. Al lado de una sala donde dejamos sonando un ruido que venía dos meses. En el/un sueño latino a deshoras de un martes más tarde, probando tímidamente el dembow y la bachata de estrecho. En una defensa al sol en la sala de juntas de la UAM, 3 años después del comienzo. Agotada. A punto de que todo cambie o cambiara. En una playa un día frío y triste. En un insomnio. En un autobús con mi amigo Gabo tratando de explicarme la composición de conjuntos y subconjuntos y fuerzas y contras del peronismo en el tiempo y del kichnerismo en la década. La decada ganada. En un taller en el CA2M, imprimiendo en letras de oro palabras sencillas. Por la mañana en la cama leyendo los cantos y el cántico; a Cucurto, a
Lemebel en edición cartonera, y a Beckett. La boca de Beckett. El podcast en el que
David Antin habla de su poesía como de una célula entre animal y
vegetal. En una canción de Gala de la que se acordó Fran el otro día, que era de aquel verano en que salí por primera vez -- and they say silver, I choose gold wooooo / I've never done as I've been told woh oh oh oh oh. En una nave vacía y preciosa, antes y en secreto --- como las mejores veces de todo.
[la foto es de Kiko Pérez, en Naranjo - en mayo de 014]
31.3.15
ESTÁBAMOS. VENÍA. 31/3-24/5/015, Madrid.
Estábamos. Venía, 2015
Antes de que desaparezca nuestro
mundo, escribámoslo, 23/5/015
Audiotexto
María Salgado y Fran MM Cabeza de Vaca
Antes de que desaparezca nuestro
mundo, escribámoslo, 23/5/015
Audiotexto
María Salgado y Fran MM Cabeza de Vaca
CITI. Centro de Investigación Técnicamente Imprevisible. Fase 2.
Sala de Arte Joven de la Comunidad de Madrid. 31/3/015 – 24/5/015
Sala de Arte Joven de la Comunidad de Madrid. 31/3/015 – 24/5/015
Comisarían Manuela Pedrón Nicolau y Jaime González Cela
Había
quien lo pronosticaba, había quien incluso lo presentía antes justo
de que fuera –el rayo antes que el trueno–, había quien lo
ignoraba, había quien lo temía y había quien lo deseaba tanto como
para hacerlo aparecer. No obstante y en todo caso venía y al venir
hacía muy concreto el lugar donde sonaba. Por unos momentos lo hacía
existir. Hacía,
venía. Estábamos aquí. Aquí hay un antes muy grande, todo lo que
ladera, todo de antes hay y
de pronto hubo un ahora. La longitud de onda de ese ahora era tan
misteriosa como lo era su sentido. Porque ¿de qué estamos hablando?
¿Y por qué estamos hablándolo en pasado? Todo
esto está escrito en pasado porque, si somos honestos, el momento
presente no se le parece. También porque se trata de una historia
muy antigua escrita en una lengua que es muy vagamente castellano.
Entonces: interfiere. Entonces: se oculta. Entonces: aparece. Es
decir, que dicho Aquí y dicho Ahora podría volver a suceder y
volver a haber sucedido. Así que no conviene por ello especificarlo
mucho más. Mejor que siga abierto a ser leído por cualquiera como
mejor entienda cada vez. La
posibilidad de reconocer en el ruido que generan los otros una parte
de tu propio sentido está ahí y
ésta que referimos sin nombrar es o fue o, mejor, podría ser una
experiencia tan grande que no es ni fue ni va nunca a ser privada
sino siempre exterior a uno. Es una que no cabe dentro y que vuelve
el aire raro y que carece por eso de semántica estable, determinada.
Un ruido que viene de lejos. La vibración anterior. Su espera. El
antes y el durante. Esto querríamos ni reducir ni agotar en un
relato sino transferir como experiencia de escucha mediante una
instalación sonora de casi dos meses de duración que va trayendo en
crecida un mapa del tiempo de espera y
una performance del texto Antes de que desaparezca nuestro mundo,
escribámoslo que rompa la espera el penúltimo día de la
exposición de la Fase 2 del CITI en la Sala de Arte Joven de la
Comunidad de Madrid (Avenida de América).
Estábamos. Venía es una
instalación sonora, al tiempo que escenario de una acción aún
por llegar. Es una situación de espera, la previa a una
transformación que se acerca, como el sonido que proyecta y
que con el paso de los días va aumentando progresivamente.
Antes de que desaparezca nuestro mundo, escribámoslo es la
acción que activará este dispositivo cuando el sonido invada la
sala hacia el final de la exposición. Estábamos.
Venía no es un objeto del todo, ni mucho menos plástico, sino
que más bien hace de escenografía para algo que no es del todo una
performance ni es teatro. Tampoco se trata sólo de un sonido ni sólo
de un texto sino que se trata más bien
de un audiotexto: el material de que está hecho sobre todo consiste
en la escucha de las lenguas que hablan el ruido y la oralidad.
Estábamos. Venía forma parte
de Hacía un ruido, una zona de investigación que Fran y María
desarrollan desde enero de 2014 en relación a las
miradas y experiencias lingüísticas que
pueden darse en cualquier ciudad, y que en concreto se dieron en esta
ciudad. Esta investigación les ha llevado por Espacio Naranjo
(Madrid), El Arsenal (Córdoba), Hangar (Barcelona), 16 Beaver (Nueva
York) y el CA2M (Madrid), con formatos y experiencias que mutan en
cada una de las etapas.
2.3.15
Collective Task. Cycle 4. February : No repetition
*
Vivid color spectrum. Vagrancy
*
Yellow bile, black bile, blood and phlegm
*
Approximate
*
Boils (שְׁחִין):
Ex. 9:8–12. Bacteria. Blue
*
Continuous uninterrupted duration
*
Dyslexia, analphabetic diffraction
*
fluency-Dis, analphabetic diffraction
*
Infinite unlimited edition
*
Joy
*
Light between branches between seconds, 00:01,00:015,00:0157, ...
morning.
*
No repetition devices. A list
*
Orpheus's gesture
One
of the magical properties that this wand can roll is increased damage
percentage
View
source for Gesture of Orpheus
He
twists traditional interpretations of the myth by making *
of turning around to look at her not a stupid act of insecurity and
failed faith, but a
In this sense, * is a figure for mourning itself, and it almost appears as though the permission the gods have given Orpheus to enact a singular
If it is going to be successful, however, the poem has to repeat * and make us hear the growth of the tree. To prepare our ears
decisiveness, initiative—are absent, and instead he insists on the “lightness” and irresponsibility of *. Moreover, the transgression is situated
I gave up looking for a better one... mine is around 1500 dmg , ch dmg (around 100) and APOC (orpheus gesture) The best chantodo's I've
H.D. presents the myth instead through the anger, disappointment, and resentment of Eurydice, who sees * as a destructive carelessness if not
In this sense, * is a figure for mourning itself, and it almost appears as though the permission the gods have given Orpheus to enact a singular
If it is going to be successful, however, the poem has to repeat * and make us hear the growth of the tree. To prepare our ears
decisiveness, initiative—are absent, and instead he insists on the “lightness” and irresponsibility of *. Moreover, the transgression is situated
I gave up looking for a better one... mine is around 1500 dmg , ch dmg (around 100) and APOC (orpheus gesture) The best chantodo's I've
H.D. presents the myth instead through the anger, disappointment, and resentment of Eurydice, who sees * as a destructive carelessness if not
*
Plagues. Almost all. Proliferation
*A
quasiperiodic crystal, or quasicrystal, is a structure that is
ordered but not periodic. A quasicrystalline pattern can
continuously fill all available space, but it lacks translational
symmetry
*
Riots
*
Sand. Sadness. Sad sand swarms
*
Unrest. Unrestlessness.
Synonym:
Untranslatableness, Intranslatability.
Antonym:
translatableness
28.2.15
enero / febrero ::: el desorden de las palabras, taller con ninixs de primaria en ca2m
![]() |
| ijo no agas mas caca linpiate dejam elefante |
![]() |
| arbol arbol escalera hierva oleaje? ojo urbanicación abitación unibersidad edificio |
partes de enero y febrero las pasé haciendo taller con ninixs de primaria y con familias en el CA2M. Se trataba de proponer un paseo diferente por Orden, una exposición del artista Carlos Garaicoa. Inventé un trabajo muy sencillo que de algún modo consistía en atender
un poco a la ciudad por la que se paseaba y en mirar otro poco la lengua
con que cada quien se iba encontrando.
Primero versionábamos un poema de Perec, ese que dice "no me gustaría vivir en París, pero a veces sí" o "me gustaría vivir en el Ártico, pero a veces no" o "me hubiera gustado ir a la luna, pero es un poco tarde" para llamar a los deseos de imginación del lugar donde se habita. Que una puede desear, vaya, algunas cosas de allí donde está. En este ejercicio aparecieron muchas playas, y piscinas (¡cómo no!) y aparecieron agujeros y cuevas y sitios "donde nadie me moleste" o "donde nadie hubiera estado nunca" y aparecieron deseos de ser inmortal "pero no siempre" y de viajar a países como México o países que se sabe que existen. Países, planetas, accidentes geográficos; poder usar lo que se sabe de otra forma que para saberlo, es un ejercicio poético. El juego era convertirse en poetas paseantes de la ciudad ordenada de Garaicoa. El reto era ir entresacando de la misma palabras, sonidos y frases de acuerdo a una misión específica, por ejemplo, "buscar sensaciones rojas" o "palabras que empiecen por vocal". Por el camino charlábamos sobre las obras y las palabras. Eran altas discusiones. Porque se tenía muy claro que la muerte no era roja (ni por otro lado era exactamente una sensación), pero se dudaba bastante de si la adrenalina lo era, o si era más bien "verde". Era difícil encontrar palabras que empezaran por "i". Y era más difícil aún que las frases que se imaginaba decían los muñecos de las maquetas de Garaicoa no resultaran fórmulas aburridas de conversación. En general era difícil salir del orden aburrido de las obras de esta exposición. No había apenas atracciones.
Primero versionábamos un poema de Perec, ese que dice "no me gustaría vivir en París, pero a veces sí" o "me gustaría vivir en el Ártico, pero a veces no" o "me hubiera gustado ir a la luna, pero es un poco tarde" para llamar a los deseos de imginación del lugar donde se habita. Que una puede desear, vaya, algunas cosas de allí donde está. En este ejercicio aparecieron muchas playas, y piscinas (¡cómo no!) y aparecieron agujeros y cuevas y sitios "donde nadie me moleste" o "donde nadie hubiera estado nunca" y aparecieron deseos de ser inmortal "pero no siempre" y de viajar a países como México o países que se sabe que existen. Países, planetas, accidentes geográficos; poder usar lo que se sabe de otra forma que para saberlo, es un ejercicio poético. El juego era convertirse en poetas paseantes de la ciudad ordenada de Garaicoa. El reto era ir entresacando de la misma palabras, sonidos y frases de acuerdo a una misión específica, por ejemplo, "buscar sensaciones rojas" o "palabras que empiecen por vocal". Por el camino charlábamos sobre las obras y las palabras. Eran altas discusiones. Porque se tenía muy claro que la muerte no era roja (ni por otro lado era exactamente una sensación), pero se dudaba bastante de si la adrenalina lo era, o si era más bien "verde". Era difícil encontrar palabras que empezaran por "i". Y era más difícil aún que las frases que se imaginaba decían los muñecos de las maquetas de Garaicoa no resultaran fórmulas aburridas de conversación. En general era difícil salir del orden aburrido de las obras de esta exposición. No había apenas atracciones.
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| la potencia de la letra que puede escribirlo todo |
Después nos sentábamos en algo así como una calle dentro de un museo, una calle con adoquines y alcantarillas modificadas por el artista. A mí me apetecía que experimentaramos analógicamente de toma del espacio público. Allí trabajábamos con el sonido de las palabras y frases que habían buscado durante el paseo usando una loop station. En la loop grabábamos palabras según órdenes de vocal, bases de lengua sobre las que luego añadir otras palabras, sílabas que al descomponerse y recomponerse inventaban otras palabras - a las que buscábamos significación, frases que se ocultaban unas a otras, como ocurre en los lugares concurridos, y entre las que intentábamos escuchar alguna un tanto más hermosa o memorable. La idea era buscar ritmos, disfrutarlos, fijarse en la parte sonora de la lengua, olvidarse en parte de los significados. Experimentar el placer de la combinación. Cuanto mejor era la escucha, más detalles aparecían. Me acuerdo de un niño al que se le ocurrió poner un determinante delante de "sombras" y dijo "las sombras" con una contundencia que hizo que lxs que le siguieron copiaran el determinante y quedara un texto bien rotundo. De una niña que tenía menos de seis años, y quizá no sabía escribir, y se tomó tan en serio el juego que cuando dijo la onomatopeya de un coche al micrófono, no sé, algo pasó. De unas gemelas también muy pequeñas que se engancharon la una a la otra en un beat como de hermanas. Una decía palabras y la otra repetía e e e e. Me acuerdo de una vez que se armó un ritmo fantástico para las cinco vocales - no se parecía nada al modo aburrido y escolar de decirlas - y no se nos quitó de la cabeza durante todo el taller. Esta experiencia de encontrar por pequeña que fuera resultaba emocionante. A veces la experiencia consistía en que alguien a quien le daba vergüenza lograra decir su palabra en el micro. También me fijé en zezeos, en formas muy raras de pronunciar. O en aquella señora a la que le pedí una rima y lo que hizo fue decir una palabra del mismo campo semántico que la palabra anterior. Después yo les leía un texto mío, que había hecho en un ejercicio parecido al de ellxs. A veces se movían al ritmo. Otras se fijaban en palabras como por ejemplo "flor trufa" o "flor retal". Otras lo que elegían del poema era la palabra "Amor", pero es porque querían usarla de antemano, me parece.
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| la letra saliendo del dibujo | la letra imprimiéndose en oro |
Entonces, al terminar de trabajar con el sonido les pedía que eligieran la palabra o forma verbal que más les hubiera gustado para escribirla en letras de "oro" sobre un cartel de tamaño DINA-3 que les daba desde el principio dentro de un sobre de color. Usábamos plantillas con la tipografía DALA FLODA, a quien algunos sorprendía por lo extraña. En esta parte me importaba proponerles que pensaran la lengua como grafía y como espacio, que desordenaran la línea recta y buscaran condensaciones o cruces o inversiones, y hasta errores, o sorpresas. Había a quien le gustaba buscar rarezas y había a quien le daba placer que la palabra quedara impresa impecablemente sobre la hoja. Pero me parece que siempre se disfrutaba del proceso de impresión. Poder salir de la caligrafía e imprimir en otra letra, pero poder a la vez distribuir, combinar y elegir las zonas de aparición, es un lujo y un placer para cualquiera, tenga la edad que tenga. Me fijé bastante en las palabras que elegían. Al principio, cuando no restringíamos la selección a las palabras y sonidos que hubieran salido en el taller, nos pasó que aparecieron "paz", "amor", "libertad" y abstracciones así de blandas; también sus nombres propios, sobre todo cuando tenían once o doce años. Daba la sensación de que estos términos eran los que se esperaba, los previsibles, los sustantivos-marca. Hubo también quien imprimió marcas de ropa o nombres de juegos de playstation. Salieron muchísimas palabras en inglés. Es como si los canales estuvieran ocupados. Cuando conseguimos proponer y explicar mejor el proceso de elección, aparecieron palabras más variadas - pero en general no más raras. "Farola" y "asombroso", por ejemplo. "Oro" siempre salía. "Oro" en oro, muchas veces escrito, cruzado, repetido. Y claro, cómo no.
El taller era sencillo y a lo mejor por eso resultaron objetos sencillos. De trabajar con ninixs, sobre todo me gustó que los detalles fueran el hallazgo y que cada detalle importara - por ejemplo si la hoja que usábamos de muestra no estaba doblada y la de ellxs sí, lo notaban; por ejemplo siempre preguntaban si te podías llevar el bolígrafo a casa; les molestaba la imperfección de cuando se corría la tinta y entonces se manchaba la hoja; siempre preguntaban si la tinta era de oro; y siempre se sorprendían ¡pero cómo no! ante el ORO, ante los LOOPS, ante los sobre de colores y los bolígrafos que te puedes quedar. Esa alegría me gustó mucho. El intercambio de miradas y alegrías, la emoción de encontrar, el peligro permanente de aburrirse y la falta de importancia o solemnidad.
19.2.15
16.2.15
un vídeo de juanma calderón; algunos poemas; una entrevista
una vez en boston en casa de josé luis falconi nos invitaron a recitar y a comer y estaba Juanma Calderón y grabó y editó e hizo este vídeo en el que al fondo se ven los luminosos increíbles de Alfredo Márquez que se llaman El Atraso y también luego la bahía de boston y este jersey rojo de grecas que me gusta tanto y que no me saqué en todo aquel viaje y algunas ideas y algún poema también ;;;;; incluso inédito ;;;;
15.2.15
La Lenta Distribuye Libros de Vox en Espania
Por azares del destino, La Lenta editora va a distribuir una bolsa de libros de la gran editorial argentina Vox en Madrid & la península. Copio abajo el inventario, e iré actualizando en este post cómo va yendo la disponibilidad de ejemplares. En rojo van los agotados
La cartonerita de Washington Cucurto: 6 -- 10 E
Musica Mala de Alejandro Rubio: 0 -- 10 EMosca blanca sobre oveja negra Rodolfo Edwards: 3 --10E
Devolver el fuego (poetas alemanes): 2 --10E
Km 779 de Carolina Pellejero: 9 -- 10E
¿Bélgica?: 2 -- 10E
Tríptico de Juan Desiderio: 0 -- 10E
Doxa de Zaidenwerg: 3 -- 10E
Maternidad Sardá de Martín Rodriguez: 0 -- 10E
El ABC de Pastrana de Chauvié: 1 --10E
Violetas de Eva Murari: 2 -- 10E
Lavados Vaginales de Cuqui: 2 -- 10E
El hombre de overol de Fabián Casas: 5 --10E
Baja presión de Martín Prieto: 5 --10E
El perro del poema de Damián Ríos: 0
P de Alejo Steimberg: 1 -- 8 E
Bestiario búlgaro de Mario Arteca: 0
Poemas de Roberto Barros: 1 -- 10E
Dantesco de Roberta Ianamico: 0
De casa al trabajo de Pablo Cruz Aguirre: 8-- 8E
Spnglish poesia de Gomez Peña: 1-- 8 E
A cien cuadras del centro de Timo Berger: 2 -- 8 E
Cuatro visitas de Santanera: 2 --10E
Aramburu de Santiago Llach: 2 --10E
Revista Vox:
No 5: 2 ejemplares -- 30E
No 6/7: 0 ejemplar -- 30E
No 10: 5 ejemplares -- 30E
13.2.15
yo soy la maría vosotro lo' marío'
yo soy la mimá vosotro loh querío'
muchas las llamás
poquito' lo' elegío'
[no se puede molar más ni rimar mejor que la Mala]
11.2.15
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