6.12.11

anoche sin gravedad / sin teléfono, sin internet (pt. III)

*
pero lo mejor es que 

por fin leí Against Expression (enorme antología de Kenneth Goldsmith & Craig Dworkin de poesía que no se saca de dentro o de la nada hacia el afuera sino que se hace afuera con todo lo que que hay de disponible físicamente) en concreto encontré este texto de Trisha Low (a quien conocí en Philadelphia, whose work I like very much), "Confessions", que transcribe 5 actos de confesión con 5 sacerdotes católicos diferentes - el mismo y oscuro pecado recibido en variación de estilo, retórica y penitencia

1: Good morning, father
2: Mm. 
1: Um, bless me father for I have sinned --
2: What?
1: Forgive me father for I have sinned, it's been -- two weeks? Um -- Since my last confession. 
2: Mm. 
1: I lied in my last confession, I have dishonoured my mother and father, um -- I have taken the Lord's name in vain? I have um -- hurt people that I care about. Um, I've had sex -- with a man who was not my husband. And he slapped me around, kind of? And I don't know, that's a sin, isn't it? 
2: Who slapped you? 
1: This boy. And I didn't mind it um, I mean I liked it. Um. 
2: You feel guilty about that?
1: Yes, father
2: Why?

...

y otros dos de Washington Cucurto, uno me mató más (Veinte pungas contra un pasajero) y otro un tanto menos (Hatuchay) pero igual me gustó su paisaje cobrado del barrio/mundo de Once (Buenos Aires). Conseguí el primero en Arrebato, gracias a que Vox manda sus bártulos allá de tanto en tanto. El segundo me lo prestaron poetas/lectores de esos que hay por ahí, tan buenos y tan fieles a lo que les parece bueno, una noche al otro lado del río de madriz - hay veces de esas, de no poder parar de hablar de libros latinoamericanos y de sus poéticas potentes, que me/nos pregunto/amos en serio por qué no se dan en editar aquí ya de una vez por todas - esos libros nos hacen crecer yardas cuando los leemos, se están volviendo imprescindibles y ya va siendo hora de hacerlos accesibles - como los hace por ejemplo la Biblioteca Gulliver

dejo aquí un compartido del robo de Cucurto, uno sobre la muerte, ná menos, sampleo barrial de un tema universal: 

El secreto que faltaba

I

No hay dudas, desenmascaré a la muerte
no me tomen por demente, pero acá voy
a tutiplén, agarrensé: la muerte es una ticki
¡Sí!, una ticki sin sentido es la muerte,
una ticki que ni jota sabe de la muerte
Una ticki blanca, casi transparente
que de un saque se vuelve gris, negritita
Parece mentira: todo blancor negrecerá?
Una ticki asunceña, itacurubiense,
¿por qué no chaqueña, ché?
¿Podrá ser una ticki chaqueña la muerte?
Te lo digo yó que vivo a tickazos plenamente
la muerte es una ticki y acá la mando al frente:
la muerte es una ticki más no así su viceversa:
una ticki que no quiere saber un pito con la muerte
La muerte es una ticki enamoradiza, creyente,
pongamos nomás de trece, y en el súper
se enamora todas las mañanas del cadete.
La muerte es una ticki formidable,
te lo digo yó que hace diez años
voy de tickis y de muertes
 
...