12.7.17




 
Los límites de un poema son los límites de su lengua.

7.7.17










[Jinete Último Reino contiene un texto que pierde legibilidad por la energía de ejecución, como de manifiesto. Copio por aquí el poema para que pueda ser leído en todas sus líneas. La fotografía es de Ignacio Redrado]




Jinete Último Reino

no al dinero en la forma, la superficie del
dinero en el consumo de
gay mundial, el encarcelamiento de las
Pussy, cuotas de personaje en serie
hoteles y excursión, una herida y una
para siempre inseguridad, identidad, a la que no
hace estado sino forma dicen
jinete último reino

no al dominio, en el fondo
una cría de ensueño, sola aprendida si tiene
el corazón muy latido la reconoceremos como hijita,
contra Trump, una grieta por la que
imaginas no un objeto
sino su desvío del contorno de un objeto, no un
bulto, una farda, no un fardo, un gusto
no concreto, la hendidura, vibración
entre las ramas que como tú se llaman
reina jinete, rameras

deseo, determinada faringe sobre deteminada vocal
y es sexual, claro, sexual, el hueco para inventar
lo que aún no se sabe, y lo que sí se sabe
y es popular, claro, popular, como
Beth Ditto, compañero, no hay
que ganar el centro sino el envés de lo normal, la noche
en que todo confluye aunque no veas, el agujero por el
cual se desdobla la realidad, jinete reina

16, las de Polonia
paran una ley, las de Argentina un país, siempre
ha sido así, nunca ha sido así, a veces
ha sido así, la guerra, las que crean el poder
de un no poder, los empaladores de chicas, el arte
más femenina, las filas de violación, duro 
maravilla, y cuando Apolo
dijo que éramos hermanas, un señor muy 
importante si viene
a lavar su calma le negaremos la noción o que
se nombre, si falta
de las que somos un número ya no
seremos completo último reino

casa del pueblo del deseo, la gente es
sincera, pero si lo fuera, la era es
muy sentimental, pero si realmente
lo fuera, y ella que era última, es
mujer y es mujer no, exponencial, es
el sujeto de la era, jinete no es jinete,
jinete es el efecto de la resistencia a
la llanura, porque puede porque
no puede sino ser así, porque no es, porque es
hermosa, pero si lo fuera
 

3.7.17


Hay unas esferas de luz azul en las fotos del viernes por la tarde. Como ahí abajo dice. Las esferas salen rebotadas de otra luz, por enfocarla. No vienen del foco apagado (derecha), aunque reproduzcan su dibujo, sino que vienen de los que están encendidos, aquél o aquél, y de un chorro de luz que rebotado recupera lo que en su directo iluminar se le escondía, se asimilaba. Las esferas azules se paran a flotar delante de las piernas de María y de Fran en algunas fotos, y en otras parecen dar saltitos muy ligeras sobre la mesa de mezclas o esconderse bajo tablero que soporta. Como ahí abajo dice. 

Me parece que estas esferas tienen algo que ver con lo que trajo el viernes tarde JINETE ÚLTIMO REINO. Pongamos su contorno y contenido. Ellas son unos puntitos de luz que hacen volumen, nada hay entre los puntos, por dentro tampoco nada. Siendo esa nada el mundo: en este caso María y Fran haciendo su JINETE. Como ahí abajo dice. Por fuera de la esfera, JINETE; JINETE también dentro. Abro plano. Por fuera de JINETE, algo que el viernes fue Madrid; por adentro algo que el viernes fue Madrid reverberando. Todo lo que pasa y que pasó y que va a pasar reverberando. Así decía el texto y así se hizo sonar su partitura. Este viernes de Madrid colándose por todos los no agujeros de JINETE y trayéndose con él otros lugares años fiestas tradiciones. Ya existidos o no. Existidos y no hasta entonces. Permitidos y prohibidos de existir. Un dispositivo poético (aprox.) tan horadado que sus agujeros (luz azul) son lo único que tiene, todo lo demás es lo nuestro. Pero esa forma libre y luminosa de contener(nos)lo hace que lo que ya teníamos, por repetido, por destapado, por superpuesto, por resonado, se agrande. 

Se agrandó con la voz de María engritando, y luego lo agrandó Fran adensando sonido arriba uno de otro y la voz de María enmudeciendo (el gesto de hablar sigue). Y por ejemplo en otra cosa oída el viernes en JINETE: alguien dice a alguien: se te ve. Y a JINETE lo de afuera se le ve. Como ahí abajo dicen las esferas. Nada esconde, pero nada por adentro transparenta. Las cosas que tenemos que no vemos se le ve. 

Repite agranda insiste reverbera. Suceda sin secreto, deje ver. Lo que a la experiencia no le cabe, lo que a la poesía no le cabe, lo que a una sola lengua no le cabe y que tampoco cabe aquí, aquí se agranda. El viernes yo creo que reverberó todo lo que falta por decir de lo que a fuerza de existir y no existir está de sobra. 

Fotografías y texto de Erea Fernández Folgueiras, 2/7/2017