3.7.17


Hay unas esferas de luz azul en las fotos del viernes por la tarde. Como ahí abajo dice. Las esferas salen rebotadas de otra luz, por enfocarla. No vienen del foco apagado (derecha), aunque reproduzcan su dibujo, sino que vienen de los que están encendidos, aquél o aquél, y de un chorro de luz que rebotado recupera lo que en su directo iluminar se le escondía, se asimilaba. Las esferas azules se paran a flotar delante de las piernas de María y de Fran en algunas fotos, y en otras parecen dar saltitos muy ligeras sobre la mesa de mezclas o esconderse bajo tablero que soporta. Como ahí abajo dice. 

Me parece que estas esferas tienen algo que ver con lo que trajo el viernes tarde JINETE ÚLTIMO REINO. Pongamos su contorno y contenido. Ellas son unos puntitos de luz que hacen volumen, nada hay entre los puntos, por dentro tampoco nada. Siendo esa nada el mundo: en este caso María y Fran haciendo su JINETE. Como ahí abajo dice. Por fuera de la esfera, JINETE; JINETE también dentro. Abro plano. Por fuera de JINETE, algo que el viernes fue Madrid; por adentro algo que el viernes fue Madrid reverberando. Todo lo que pasa y que pasó y que va a pasar reverberando. Así decía el texto y así se hizo sonar su partitura. Este viernes de Madrid colándose por todos los no agujeros de JINETE y trayéndose con él otros lugares años fiestas tradiciones. Ya existidos o no. Existidos y no hasta entonces. Permitidos y prohibidos de existir. Un dispositivo poético (aprox.) tan horadado que sus agujeros (luz azul) son lo único que tiene, todo lo demás es lo nuestro. Pero esa forma libre y luminosa de contener(nos)lo hace que lo que ya teníamos, por repetido, por destapado, por superpuesto, por resonado, se agrande. 

Se agrandó con la voz de María engritando, y luego lo agrandó Fran adensando sonido arriba uno de otro y la voz de María enmudeciendo (el gesto de hablar sigue). Y por ejemplo en otra cosa oída el viernes en JINETE: alguien dice a alguien: se te ve. Y a JINETE lo de afuera se le ve. Como ahí abajo dicen las esferas. Nada esconde, pero nada por adentro transparenta. Las cosas que tenemos que no vemos se le ve. 

Repite agranda insiste reverbera. Suceda sin secreto, deje ver. Lo que a la experiencia no le cabe, lo que a la poesía no le cabe, lo que a una sola lengua no le cabe y que tampoco cabe aquí, aquí se agranda. El viernes yo creo que reverberó todo lo que falta por decir de lo que a fuerza de existir y no existir está de sobra. 

Fotografías y texto de Erea Fernández Folgueiras, 2/7/2017

1 comentario:

Anónimo dijo...

Amigxs, hay inclusive una historia de estas apariciones llamadas "orbs"

https://es.wikipedia.org/wiki/Orbs

https://www.google.es/search?q=orbs&safe=off&client=ubuntu&hs=sC8&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwiDoqek15LVAhWFJ1AKHWIPCCYQ_AUICigB&biw=1472&bih=762

Parabienes

R