8.10.16

viaje a rosario y buenos aires · sept. oct. 2016

 


1_ con Gabriel Cortiñas y Martín Gambarotta en La Sede, Buenos Aires, 3 octubre 2016





2_ trasnoche en el Oui Bar, Festival Internacional de poesía de Rosario, 24 septiembre 2016





3_ con Julia Enríquez, editora de Danke Ediciones, en la librería Club Internacional del Paraná, Rosario, 24 septiembre 2016
Buenos Aires, nada más llegar me vuelvo a dar cuenta de que el rango de adjetivación del castellano rioplatense, del lado coloquial y del lado culto, es extremadamente más rico, sobre todo para la apreciación: hermoso, bello, excelente, divino, precioso, lindo, copado; y hasta escucho "pregnante" más veces de las que mi oído hubiera podido imaginar. Creo que "de una" está de moda, o al menos entre la gente joven de Rosario, y me gusta, mucho. También me vuelve a gustar la manera de hablarse en argentina, tan a la cara y tan asertiva, mirando a los ojos, sin titubear. Me encuentro con amigxs muy queridxs y con desconocidxs muy interesantes. Conozco a Julia Enríquez, la editora de Danke, que reeditó 31 poemas en Argentina. Conozco a su banda de amigxs, en la que de pronto me siento como en casa, cenamos unas pizzas en el pasaje a donde asoma el Club Internacional Paraná, leemos en el Oui, vamos a una fiesta de nombre exótico en una casa, y es como estar en madriz y es como no estarlo, y es como si siempre nos hubiéramos conocido aquí o allí. Me parece que Julia Enríquez tiene una idea sobre la poesía que por su pasión, rigor y desinterés, abrirá pasos. Conozco a Daniel García Helder, a Daiana Henderson y a Bernardo Orge, que entre otrxs hacen el impresionante Festival Internacional de Poesía de Rosario. Alto festival, una oportunidad de cruzarse con poetas de todas partes del mundo (Enrique Winter, Mara Pastor, Gisella Caputo, ...), y con un recorte de la poesía argentina del momento. O una lengua en el tiempo. De Rosario me gusta la arquitectura, la hospitalidad y ese río tan ancho que parece un mar, el Paraná, pocas cosas iguales se ven en el mundo. Marrón y "plata", dice Julia, cuando le da el sol. No necesita del sol para impresionar, me parece. Vuelvo en una combi llena de poetas a la ciudad. Valeria Tentoni, Tálata Rodríguez, Rae Armantrout, Silvana Franzetti -entre otras. Las cuatro virtuosas en su estilo y Ana Wandzik, que no viene en la combi, en el suyo. En Buenos Aires conozco o reconozco a Blanca Lema, Mariano Blatt, Violeta Kesselman, Javier Fernández, Celeste Diéguez, Ana Laura Rivara, Diego Alfaro, Alejandro Rubio y Martín Gambarotta. Menos mal que hay baile y que hay pasto en algunos lugares de la ciudad para que no todo sea poesía sino también otra cosa (eso sí) susceptible de convertirse en poesía. O un poema que contenga:
un objeto bien mirado · por ejemplo un plato de loza
un lugar localizado · por ejemplo Agronomía
plata · como metáfora
un sistema de frases suficiente
como para contener unas palabras muy exactas
y la palabra "hermoso" que contenga
y que condense en unos versos con los que de pronto acordarse o al menos no olvidar algunas de las partes de un viaje así de intenso


> "Más que puro verso". Nota sobre el Festival de Rosario por Gonzalo León en Perfil
> "La desobediencia debida". Nota sobre el Festival de Rosario por Agustina Paz Frontera en Radar (Página 12)
> "La poesía sigue teniendo un lugar en Rosario". Nota sobre el Festival de Rosario por Martín Baigorria en Tiempo argentino
> Entrevista con Martín Baigorria para Tiempo Argentino (12-10-2016)

4 y 5_ lectura en La Sede, Buenos Aires, 3 octubre 2016. Fotografías de Florencia Stellavato