21.9.16

2006 / 2016 31 poemas



hoy, día de la primavera, sale publicada la reedición de mi libro 31 poemas en Rosario, Argentina, en Ediciones Danke. Escribí esta nota al final de la nueva impresión:

31 poemas. Rosario: Danke, 2016.

Enero de 2016. Releo 31 poemas diez años después de que algunos de ellos fueran escritos, seis años después de que el libro fuera publicado en España por la editorial Puerta del Mar.

“De mi cuerpo” me sigue pareciendo demasiado antiguo y demasiado expuesto. Qué vergüenza, aunque la vergüenza sea precisamente el tema de este texto.

Poética de la tecla insert” me sigue pareciendo la matriz semántica de casi todo lo que quise explorar después, tanto en ready (Arrebato, 2012) como en Hacía un ruido. Frases para un film político (Contrabando, 2016), a saber: que los signos mudos luminosos que estaban haciendo las periferias de algunas ciudades francesas por entonces señalaban un tiempo por venir, muy opaco en lo político, muy abierto en lo subjetivo, tal y como finalmente sucedió en 2011. A mí nunca me pareció que aquellos disturbios fueran sólo señales de una clase o de una raza, o sólo odio, o sólo fuego: me parecía que aquel fuego era una forma de escritura bastante universal. La subjetividad de un cuerpo nervioso, inseguro, frágil, en disposición de hacerse un crecimiento a base de pérdidas era el otro eje semántico que en este libro empezó y que continuaron los siguientes. Ese cuerpo que los 31 describen ha sido una poética del tipo de performance o de puesta en escena de la palabra que desde entonces vine explorando.

31 poemas es un cuaderno de ejercicios. Todo se nota en ellos, tienen ese temblor. En el prólogo y la nota de 2010 decía sospechar de los poemas cerrados. Cumplí y abrí las formas de poema hacia la serie, el campo, y el collage. Ahora de nuevo querría escribir poemas, no sé si cerrados, seguro que poblados por trozos de material tomado de otras partes. De oído, de ojo, de otros poemas, de remake. Incrustaciones. Contradicciones. Abalorios.

Además de al menos un error, este libro contiene algunos poemas que escribí mientras estudiaba en Buenos Aires.

Me gusta publicar en uno de los pocos países donde aún existe (un trozo d)el país de la Literatura.



En diez años habrá sido obvia o esperable la primera edición de un texto de María Salgado en nuestro país, pero hoy la publicación de 31 poemas (su segundo libro) a cargo de Ediciones Danke nos recuerda o refuta esa obviedad. Este poemario es una pequeña entrada a lo que podríamos llamar el universo Salgado; una puertita en apariencia marginal, sin luces de neón, porque las puertas que van al hueso –podemos leer en 31 poemas– no tienen dintel ni ornamentos: “Oh payador, el mundo se escribe en una transacción cerrada en un baldío”-- Gabriel Cortiñas