23.2.12

CICLO DE ORFEO / 2008-2009 / 2

: Yo lo pienso a menudo. Pienso en Pavese y Orfeo. Unos kamikazes, dos bellos muchachos muy confundidos, que quieren y no quieren bajar al inframundo. El inframundo es una casa húmeda, ni eso, el inframundo es una trampilla, la mera boca del infierno, un agujero negro, un abismo frío, una capa de hielo, una línea. Un momento. Un momento de girarse. Una fina tela entre la luz y la oscuridad... (MS)
: La puerta, la entrada de la cueva, que era donde se vivía. No dentro de la cueva, sino en la entrada. La puerta es la condición de posibilidad de la vida en mitad del campo de amenaza del absolutismo de la realidad, en mitad de la negra noche, y la condición de posibilidad de acercamiento a lo indeterminado, ya sea interior o exterior, la condición de posibilidad de todo conocer, porque es el lugar desde el que lo infinito indeterminado comienza a ser concebido como un sinnúmero incontable de cosas que desde allí van entrando en el ámbito del ser. Pero siempre queda algo en el no-ser. La puerta es Jano... (Juan Ramón Trotter)
DOS / Sobre el Orfeo de Cesare Pavese [Texto & comentario, 2008-2009] [descarga aquí del texto / descarga aquí de un texto de Juan Ramón Trotter & María Salgado en conversación]