9.4.10


tenía miedo de haber perdido la interioridad - pero no esta subjetividad que todo lo anega, no - sino aquellos objetos interiores que te aseguran de estar siendo habitada en tiempo real: concentración, atención, pulso cardíaco, recuerdos, tacto por debajo de la piel, tacto interior por tanto - de haberse olvidado de sí, más que de haber lo ol vi da do to do, tenía miedo - como las casas de noche - de no volver nunca de lejos o de volver y entonces, extrañar siempre el extranjero