15.12.08

posición

Copio el inicio del libro más fascinante que leí estos meses, Cuando las imágenes toman posición, de Georges Didi-Huberman (Círculo de Bellas Artes, Madrid, 2008). Un libro sobre Bertolt Brecht, el arte político (arte de posición, no de partido), la estética entreguerras, la fotocom-posición y cómo no, el siglo de la foto: el siglo XX. Un siglo es casi todo lo pensable, así que este libro lo piensa todo. Yo ad-hoc añado que también piensa la vida, ya de paso, la de cada una, cada vez:

"PARA SABER hay que tomar posición. No es un gesto sencillo. Tomar posición es situarse dos veces, por lo menos, sobre los dos frentes que conlleva toda posición, puesto que toda posición es fatalmente, relativa. Por ejemplo, se trata de afrontar algo; pero también debemos contar con todo aquello de lo que nos apartamos, el fuera-de-campo que existe detrás de nosotros, que quizás negamos pero que, en gran parte, condiciona nuestro movimiento, por lo tanto nuestra posición. Se trata igualmente de situarse en el tiempo. Tomar posición es desear, es exigir algo, es situarse en el presente y aspirar a un futuro. [...] Para saber, hay que saber lo que se quiere pero, también, hay que saber dónde se sitúa nuestro no-saber, nuestros miedos latentes, nuestros deseos incoscientes por lo tanto." (11)