10.1.19

esta tardé pude leer un excelente texto (en borrador, por eso no cito) sobre CO CO CO U de Luz Pichel y Ángela Segovia, en el cual, tras un comentario sobre cómo los Estudios Ibéricos vinieron a criticar el hispanismo nacionalista y monolingüista, el autor se pregunta por el valor político y estético de un objeto como CO CO CO U al medio de un polisistema cultural y literario como, se supone, es la península ibérica. Leer esto me ha hecho justo acordarme de que CO CO CO U no ganó el premio nacional de poesía 2018, sino que lo ganó Gloria, de Julio Martínez Mesanza: un libro que "canta la manifestación de Dios en la creación [...] en endecasílabos blancos vs. un libro que, en mi opinión, nada imparcial ni distanciada, sino de parte: desde adentro mismo de la tapa,"son DOS libros que son diez, cien, mil perforaciones poéticas en al menos dos idiomas y sus sistemas de referencia". Que CO CO CO U no ganara el nacional es un hecho, de alguna manera, proporcional al tamaño de su apuesta estética y política, como lo es con la normalidad nacional, el hecho de que el premio fuera para Gloria. Y sin embargo, ¿no hubiera sido verdaderamente emocionante y perforador de algo, por algunos segundos, el caso inverso?

antes de leer el texto sobre CO CO CO U, estuve atrapada leyendo el primer número del Anuario de Glotopolítica (2017) editado por varixs superinvestigadorxs de Buenos Aires y Nueva York e impreso en Argentina. Aunque es una revista académica, la presentación suena tan vibrante como (según yo veo) la apuesta de la perspectiva / o / disciplina Glotopolítica. Dos párrafos me cautivaron: "Queremos también explorar las relaciones entre lo político y el lenguaje con un prisma amplio y a través de formulaciones riesgosas --acaso incluso resbaladizas-- que permitan responder con soltura a las múltiples constelaciones de la desigualdad. Este extremo es importante, porque al apostar por un proyecto inherentemente crítico reaccionamos frente a nociones planas y blandas de la política como mera gestión burocrática de un poder cuyo origen no se cuestiona o como bienintencionada navegación de un consenso que borra las exclusiones que perpetra.// Nos preocupa el reparto desigual de los recursos lingüísticos y de los medios legitimados para dar cuenta de esos recursos y, por ello, nos comprometemos con una concepción social del lenguaje hermana de una sociología de la cultura que dé cuenta de la institucionalización de esa desigualdad y forje, al mismo tiempo, herramientas para redefinirla. Nos interesan las operaciones discursivas que configuran hegemonías, contrahegemonías y hegemonías alternativas y por ello asumimos una teoría manifiestamente ideológica del lenguaje. Nos inquieta la inscripción de la subalternidad y la subalternización en todas las dimensiones de la comunicación verbal y por ello invocamos formulaciones amplias y miradas ambiciosas sobre los mecanismos de operación del poder".

me pregunto qué papel da/daría/dará, si es que lo da/diera/dará al objeto poesía la Glotopolítica, si no la ve/vería/verá como glotopolítica por otros medios. Como en el caso del libro que arriba mencioné, casos de lengua es la poesía. Parece que ocupa poco (papel), pero irradia ingentes cantidades de calor (intelectual, lectal, político).


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