30.6.15

ni nacional ni popular / junio 015

junio
antes casi de empezar vi Daisy, luego
vi Accidens. Las 3 de Rodrigo García
vi El triunfo de la libertad de La Ribot, Juan Domínguez y Juan Loriente
vi los Bist du mir y Los trabajos del amor de Elena Córdoba y Claudia Faci y talleristas
y al poco de acabar el mes
vi Las ideas de Federico León. Era casi el ciclo entero de El lugar sin límites, salvo las conferencias. Fue un festival muy relevante. Me pareció admirable su manera de construir la recepción y en general motivar la conversación mediante el blog. Resultaba estimulante leer las publicaciones diarias, ver y oír los materiales y buscar los comentarios para enzarzarse en discusiones acerca de las obras. Conseguía generar una sensación difícil de lograr en medios socialmente (bastante) homogéneos como son los de las artes (escénicas, literarias, plásticas, activistas) de la ciudad (de madriz): que hay otras ideas y otras pasiones, afecciones y efectos circulando además de lxs propixs y afines.

y actué

el 26 y 27 de junio de 2015 con Vaca en el teatro nacional. Nos falta perspectiva para vernos allí. Desde adentro las dimensiones eran desproporcionadas, las sensaciones amplificadas, muy alta la solemnidad. Hay algo de ajeno en ese tipo de escena, algo alienado. Pero hermoso

probé algunas imaginaciones de hace ya algún tiempo, por ejemplo hablar nomás en un lugar como ese. O que en un lugar como ese sonara una voz menor - en todos los sentidos - y que con ella se ocupara todo el espacio. No era la potencia de la voz lo que yo quería probar sino la de la poesía en su dimensión materialmente más frágil. Era una fantasía política

Sergio Oksman lo llamó "libre" y lo hizo con una pasión y generosidad que me conmueven. Porque esas tres son las fuerzas en las que más creo. Jordi Claramonte habló de exceso de tiempo y de mistificación. Asumo las 2. Me parecen buenas críticas. La primera es una poética, y me hace sonreír porque de no ser de la composición tan fina de Vaca podríamos haber caído en las 2 horas saturadísimas de texto y audio. La segunda es uno de los riesgos sin duda del utopismo

sonrío cuando me acuerdo de que: el 16 de noviembre de 2007 vi Perro muerto en tintorería. Los fuertes de Angélica Liddell en el CDN de la plaza de Lavapiés. Ese día me llevé un cacho de la silla que Liddell destrozaba con un hacha en la primera escena. Ese día me cambió la manera de ir al teatro, de esperar cosas, de desear hacerlas. A los pocos días, en el transcurso de una noche de pintadas con un grupo de feministas en la misma plaza, me aparté de las demás para escribir en las escaleras del Valle Inclán mi agradecimiento por tamaña cosa como fuera la del perro :::: "¡Viva Liddell! :::: escribí con el spray. Ni entonces ni casi ahora me imaginaba que iba a entrar tan adentro a decir algo

pienso en el ensayo de Chris Kraus que describe aquella galería que fue Tiny Creatures (ensayo y galería que inspiraron lo que quiera que sea eso que se llama La Lenta - en la que ahora vivo) . En ese texto se habla de la fuerza que da venir de afuera. Esa posición, esa potencia, esa inconsciencia y ese deseo; con eso fuimos no como para quedarnos sino como para seguir yéndonos

ahora me pregunto de verdad qué es lo siguiente

no sé si será un teatro, sé que no va a ser más grande en sus dimensiones. A lo mejor es un libro de poemas. Digo. Para mí los trabajos de lenguaje están plegados unos en otros. También los de audiotexto. No hay jerarquía sino condensación

la pregunta para mí más bien consiste en encontrar el mundo que atravesar, el mundo que construir, el mundo con el que obsesionarse. Su posición, su desafío, su deseo y su inconsciencia

Jinete último reino va a llamarse la zona nueva tome la forma que tome. Va a ir sobre la desobediencia que hay que hacerse por adentro. Sobre la represión, la supresión, y el salitre que ambas operaciones dejan

ya sólo quiero escribir y leer. Escribir y leer. Escribir y leer. Y así

de todo lo que vi desde afuera hacia adentro
del teatro, lo que más me gustó fue "el peine": una rejilla de donde todo pende y sobre la que se puede caminar, a unos diez metros de alto sobre los diez metros de la boca del escenario. Esa distancia lejana, a oscuras, justo antes de empezar. Eso

eso