11.6.13

un junio de 013




echo de menos escribir en el globo, aunque sea unas frasecitas-de-taller*. Tormentas del otoño en verano, tormentas de verano en el otoño. Gezi. Echo de menos tener un cerebro entero y no refrito en el aceite de la tesis-doctoral. Escribir poesía en vez de escribir poética. La serie de trabajos AN/ABC y los poemitas que he escrito este año han sido contra el sueño; una lucha fuerte por desabsorber parte de mi cabeza de parte de esa escritura de teoría. Pero ya queda poco. Volveré y seré millones, de posts al menos, así rápidos, que cuenten al menos, con quién pasé estos meses: pasolini y sus accatones y sus playas donde bajan autos, las luciérnagas que no se encontró aún deseándolas, john giorno en condeduque, la obra de A. Liddell sobre la Xina, de cómo no entiendo que no gustara a algunxs esa obra, habiendo tan poquito como hay, por ejemplo El café de Fassbinder molida a gritos insoportables en la Abadía; sabor a mi de cecilia vicuña, de paso a la ya tan de ángela segovia, el haya y el abedul, Deligny, Bergamín de nuevo, ... por lo menos eso. Eso y de noche noche, los dos planes donde paso el tiempo:

el seminario Euraca: seminarioeuraca.wordpress.com
y el Ladyfest: ladyfestmadrid.wordpress.com - 20, 21, 22, 23 /6

y aún hubo otra en medio, sucia, confusa y compleja, pero hermosa
al mismo ritmo de las dos, como si ya como si ya como si ya no, utópica
y la de hoy, que es de insomnio difractario y no compone nada más que trozos:::

::: collage para dormir sobre un texto encontrado: Por la abolición de 4 pasos hacia la 1. Cuando Baruch la denominación de cualesquiera esfuerzos, apetitos voliciones constitución de él, se opongan entre sí lejos de pensar el deseo como algo limpio, como algo puro es una cosa sucia, abyecta, oscura un apetito ambivalente y que atraganta superes la pulsión de desear lo que no tienes, y logres liberarlo como potencia positiva, el deseo te puede llevar a la (nación o Estado) (Hollywood o la HBO). subsumidos. El deseo oscuro del objeto pasto de las plusvalías»


*de los motivos literarios que da barthes para defender el diario íntimo el cuarto es "convertir el diario en taller de frases, no de frases "bonitas", sino de frases exactas (Lo obvio y lo obtuso. Barcelona: Paidós, 1986; p. 367)